A Dios rogando y con el mazo dando.
Pensabais que la cosa no podría ponerse más “fea” de lo que está, pensabais que las cosas iban mal, pero otra vez, nos hemos equivocado. Y es que, como en la última campaña de la iglesia católica la cosa les supo a poco, hace días nuestros amigos del Congreso Católico y Vida Pública anunciaron que ven imprescindible su presencia en la política. Bueno creo que ya se han equivocado corrijo: “Más presencia en la política”.
Nuestros amigos creen que la fé proporciona al creyente “especial luz” para percibir “las exigencias de orden moral”, cosas que según ellos, debe tener todo político. Viene a decir que a partir de hoy, todos los creyentes o personas en condiciones económicas insostenibles, tengan fé, recen cada día, vayan a misa los domingos y marquen la cruz de la renta para darles dinero ya que esto ayuda a llenar el estómago.
Señores, os recuerdo que España es un país ACONFESIONAL por lo que veo un “poco” incompatible eso de tener más presencia política de la que tienen. Decir también que la sociedad pretende avanzar y no retroceder. Bien es cierto, que no todos nuestro políticos tienen tantos estudios como deberían, pero los suficientes para contrarrestar vuestra hipocresía y vuestro poder divino. ¿Qué partido democrático formaríais? Porque si sois dogmáticos y creyentes de posesión de la verdad absoluta, creo que ante todo, en España aumentaría la intolerancia.
Decir, que los políticos utilizan argumentos para apoyarse en sus ideas ya sean sociales o políticas. ¿Qué argumentos nos darían ustedes para que confiásemos en sus ideas de “progreso”? ¿Qué tienen la verdad absoluta? ¿Que confiemos en vosotros por tener poder divino, o que la fé supera a cualquier razón?
Yo creo, que incluso nos amenazarían con la perdición en el infierno.
El día en que los cerdos nos hagan los deberes, tendrán ustedes motivo para formar su peculiar partido.






