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Archivo para 27 enero 2010

El perdón se gana.

Javier Arenas, presidente del PP andaluz, ha vuelto abrir el debate de la cadena perpetua en España aprovechando el primer aniversario de la muerte de Marta del Castillo.

Alejándonos del ámbito político y dejando aparte el oportunismo del PP y su “demagogia evidente y su populismo barato” como dice el PSOE, me gustaría, ante todo, introducirme en el ámbito ético y moral.

Como todos sabemos ya, la cadena perpetua contempla la posibilidad de que se condene a una persona de por vida a la cárcel, siempre por delitos mayores.

Las personas que estén rotundamente en contra de esta ley se preguntarán que quiénes somos nosotros para no dar una segunda oportunidad, que si la prisión, tiene siempre un carácter de reinserción. Y es que en parte, tienen razón.

“Nosotros no somos nadie para condenar a una persona de por vida”.El asesino tampoco es nadie para quitar una vida y destrozar a toda una familia.

“La cárcel siempre tiene un objetivo, la reinserción.” Nadie niega la reinserción de un ladrón, de un drogadicto e incluso de un violador o de un asesino que estén completamente rehabilitados, claro está después de cumplir sus correspondientes penas. Pero la cuestión es otra. ¿Puede rehabilitarse una persona que sin querer maté a su mujer de 22 puñaladas, un terrorista que mate a 3 personas o un violador reincidente?

Uno de los ejemplos más claros es el del “Rafita”, acusado de la muerte y violación de Sandra Palo cuando era menor de edad y, ahora libre, sigue delinquiendo.

La cadena perpetua es una medida drástica y en España anticonstitucional, pero si podemos modificar la constitución para que reine una reina, podemos cambiarla para aprobar esta ley.

Gaspar Llamazares dice que esta propuesta es descabellada ya que el código penal español es durísimo. Sería durísimo si las penas se cumplieran íntegras, ya que 20 años en la cárcel pueden ser 5 o incluso 2.

En definitiva, para mí, una persona que quita una vida o viola a alguien, arruinando sus familias y la de las víctimas, no merece ver la luz del sol, al igual que no la ven sus víctimas.

A incordiar a tu casa, niñato.

En primer lugar quisiera disculparme por la tardanza de una nueva entrada, estas navidades he tenido menos tiempo del que hubiera querido. Ahora bien, pasemos al tema:

Hace poco, el PSOE abrió el debate de la educación en España dejando una puerta abierta a la posibilidad de aumentar la educación obligatoria hasta los 18 años.

Por el contrario, el PP piensa que la educación obligatoria debería rebajarse hasta los 15. Mariano Rajoy ve conveniente rebajar la ESO a tres años y aumentar el bachillerato a tres, sustituyendo en este, la Educación para la Ciudadanía por la asignatura de Filosofía algo que, de antemano, estoy absolutamente de acuerdo.

Está claro que este sistema de educación a fallado, los profesores han perdido progresivamente su autoridad, el fracaso escolar en España es casi de un 30%…

Pero, ¿cómo podemos arreglar esta situación?

En este tema estoy plenamente de acuerdo con el Partido Popular. Todos tenemos o hemos tenido, un alumno en clase que, con 15 o 14 años ya tenía claro que no quería estudiar, pero seguía en el instituto o bien porque necesitaba el graduado o porque no tenía 16 años.

Con esta “ocurrencia” del PP, en mi modesta opinión, creo que salimos ganando todos. Aquel alumno que tiene claro que su objetivo final es el de realizar un módulo o simplemente obtener el graduado, tendrá la posibilidad de hacerlo con 15 años sin perder un año de su vida.

Luego están los llamados “niñatos”, los guays de la clase, que ni estudian, ni dejan estudiar. Esta gente por circunstancias varias, son como un freno para sus compañeros que detiene progresivamente el aprendizaje de estos. Con esta medida, podríamos solucionar también el problema de autoridad en las aulas, ya que en la mayoría de los casos, son estos alumnos lo que presentan un problema.

No es una reforma de exclusión ni mucho menos, yo la veo más bien como una reforma de oportunidades, de sacarle más partido a la educación, de no perder el tiempo y de no hacerlo perder.

En un tema tan importante como en el de educación, y más sabiendo que el abandono escolar en España es de un 29,9% frente a un 15,3% de Europa, vamos que somos como mínimo un poco vagos, el gobierno Español debería buscar el consenso en el que todo el sistema educativo se vea complacido.

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